¡Jesús y María están en ti, hija!
Jesús dice: Mi Inmaculado Corazón es triunfante, todo pronto estará en Mis Santas Manos y todo brillará en el Amor del Padre Celestial. Con tanto amor, vengo a ti y anuncio Mi inminente regreso.
Bajo de Mi Cielo Vengo a la Tierra para traer el don de Salvación, la libertad definitiva a todo hombre.
La Caridad y el Amor son las señales de tu Padre, Él sellará este don en vuestros corazones.
Amaosme, pequeños míos, convertíos ahora, porque éste es el último momento de salvación para vosotros. Os llamo a Mí, respondedme, pequeños míos, el tiempo es ahora, mañana ya estaré con vosotros y vosotros en Mí, por eso os digo: no hay más tiempo que perder, no hay más tiempo para vuestras vacilaciones, os llamo ahora, respondedme ahora, no tengáis miedo.
Abrid vuestros corazones a Jesucristo para que Él habite en vosotros! Hijos míos, vuestros corazones estarán seguros en Mí, nada tendréis que temer.
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, ¡y nadie más lo es!
Yo soy el Único y Verdadero Dios de amor infinito.
¡Oh cielos, lloved desde Arriba! Cristo está listo para regresar entre los hombres a guiarlos hacia la verdadera vida en absoluta libertad, donde no hay polilla ni herrumbre, sino el Cielo en Amor eterno!
Jesús fue el mayor Don de Amor para todos! En Su Carne, se cumplió vuestra Salvación!
Hijos míos, ahora vuelvo a vosotros nuevamente para daros vida en abundancia, para daros felicidad eterna en amor infinito.
Glorificad al Señor Jesús, alabadlo con cánticos de alegría, Él es el Salvador y vuelve a la Tierra para llevaros a todos dentro de Sí mismo.
En Sus moradas ha preparado para sus hijos el gran Banquete, donde todos sus fieles serán invitados y comerán con Él, el Pan vivo que bajó del Cielo!
Jesús, por amor infinito, se hizo carne y vino a habitar entre los hombres para que el mundo viera al Cordero y viera Amor Infinito.
¿Qué esperáis todos vosotros que aún no me respondéis?
¿Acaso esperáis marchitaros para siempre en las manos del enemigo infernal que os pondrá bajo la oscura Tierra donde nunca entrará un rayo de luz?
Vosotros sois de la Luz, pequeños hijos, y pertenecéis a la Luz, así que os llamo nuevamente: convertíos, venid a Mí, os espero con amor, cada día vengo a vosotros, me hago Carne para que estéis en Mí y Yo en vosotros.
Os llamo de nuevo a Mí: venid a la Santísima Eucaristía, arrodillaos ante Mí quien soy Amor, yo soy vuestro único Bien, y agradecedme, porque sin Mí no sois nada! Yo soy Vida eterna. Solo a través de Mí podéis participar en ella.
Jesús y María Santísima os aman y bendicen.
Fuente: ➥ ColleDelBuonPastore.eu